Psicología del éxito: los 5 directores que dominan tu mente

Nosotros somos seres emocionales. Nuestras decisiones, que determinan nuestro futuro, siempre están tomadas en base a nuestros estados emocionales.

En mi libro “Tu momento es ahora” compruebo esta tesis mediante los estudios del médico neurólogo António Damásio y su paciente Elliot, donde es demostrado que una persona 100% lógica (sin capacidad de sentir emociones) es una persona incapaz de tomar decisiones. (Si quieres leer este capítulo de mi libro te lo doy de regalo aquí).

También explico que las emociones, o estados emocionales, son reacciones químicas que ocurren en nuestro cerebro cuando se segregan sustancias y neurotransmisores como serotonina, dopamina, oxitocina, endorfinas, etc.

Es decir, nuestro cerebro (nuestra mente), dirige nuestras emociones. Nuestras emociones, dirigen nuestras decisiones, y nuestras decisiones, definen nuestro destino.

(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

El secreto está en lo siguiente: si quieres tomar las riendas de tu destino, enfócate en la mente, porque la mente, últimamente, controla tu destino.

Hoy quiero mostrarte los 5 directores de tu mente. Son 5 aspectos que están, en piloto automático, dirigiendo tus emociones y, en consecuencia, tus decisiones y tu destino.

Los 5 directores de tu mente

Creencias globales

Las creencias globales, tal y como su palabra lo indica, son meta-creencias que sostienen todo nuestro sistema de creencias menores y valores.

Todos tenemos creencias globales. Las mismas expanden nuestra visión del mundo y nos impulsan hacia el progreso o nos detienen y nos atan a una vida mediocre.

Puedes comenzar a definir tus creencias globales o las de otros preguntando: En pocas palabras… la vida se trata de…

En la respuesta puedes comenzar a detectar creencias globales.

Hay personas que creen que la vida se trata de una batalla (entre el bien y el mal) que hay que ganar, para otras personas la vida se trata de conquistar (tu sueño, a ti mismo, etc.). Para algunas personas la vida se trata de una aventura, para otros se trata de amar, para otros se trata de disfrutar y vivir el momento, etc.

Nuestras creencias globales determinan los estados emocionales que nos llevan a tomar diferentes decisiones. Te pregunto ¿Actuará diferente una persona que piensa que la vida es una batalla entre el bien y el mal versus una persona que piensa que la vida es una aventura? Definitivamente.

Digamos que una persona cree que estamos en los últimos tiempos. ¿Actuará diferente a una persona que no cree en el juicio final? Completamente.

Otro caso, ¿Actuará de manera diferente una persona que cree que el la riqueza es limitada versus una persona que cree que la riqueza en el mundo se crea y expande? Definitivamente. Para el primero, el éxito de otro significará menos éxito para él mientras que el segundo se contentará por el éxito de otros y no sentirá que el suyo está siendo amenazado.

Creencias como: soy intrínsecamente malo (el pecado original), las personas son egoístas y siempre están buscando tomar ventaja, la vida es dura, el mundo está en mi contra, la humanidad cada vez está más en decadencia o, por el contrario, yo soy intrínsecamente bueno, existen personas que dan sin esperar nada a cambio, la vida es hermosa, el mundo está ayudándome a crecer y la humanidad está en progreso y evolución, determinarán de manera radical el futuro de tu vida y el estado emocional en el que pasarás cada uno de los días.

Autoimagen

El subconsciente, esa parte muy poderosa de la mente, es como una planta de producción con miles de obreros trabajando en llevar a la realidad lo que tú crees que es verdad.

Aclaro: el subconsciente no está buscando llevar a la realidad lo correcto, ni lo bueno, ni lo que deseas, sino lo que crees que es verdad.

Si crees que eres un idiota (porque por muchos años tus padres o compañeros de clases te lo hicieron creer) tu subconsciente estará trabajando día y noche, sin tú pensarlo, en demostrarte lo idiota que eres.

Si crees que no sirves para el deporte, o que no tienes oído musical, o que no naciste para las matemáticas, tendrás una maquinaria ayudándote a llevar a la realidad esa creencia en tu vida.

Por el contrario, si crees que todo lo puedes aprender, tu subconsciente trabajará en esa verdad. Si crees que eres una persona de valor, el subconsciente trabajará en ello.

¿Alguna vez soñaste con tener un grupo de personas trabajando para ti a la perfección mientras duermes, vas de vacaciones, tomas sol en la playa o haces tu pasatiempo favorito? Pues te tengo buenas noticias: es tu subconsciente. Está trabajando para ti.

Necesitas darle las órdenes correctas o terminarás en aprietos.

Tu pregunta principal

Todos tenemos una “pregunta principal” que nos hacemos una y otra vez a nivel subconsciente. La respuesta a esa pregunta hace que actuemos de una manera donde, responderla positivamente, no es bueno para nuestra vida.

Esa “pregunta principal” normalmente es una iteración o modificación de las siguientes dos preguntas:

  • ¿Soy lo suficiente /Tengo lo que se necesita?
  • En consecuencia ¿Seré amado y/o aceptado?

En mi caso, mi “pregunta principal” por muchos años fue: ¿Qué estará pensando él o ella de mí? Y ¿Cómo puedo hacer para caerle bien/que me acepte?

Esa pregunta me llevó a ser una persona que siempre buscaba complacer a los demás y que le costaba mucho confrontar, porque confrontar, ponía en riesgo la aceptación de la otra persona hacia mí.

Existen diferentes preguntas principales tales como ¿Cómo hago para ser aceptado por él o ella? ¿Cómo lo puedo hacer mejor? ¿Soy yo el mejor en este grupo? ¿Soy la más hermosa en este lugar? etc.

El gran problema con todas estas preguntas es que dependen de otros: ser aceptado depende de que otros te acepten, ser el mejor o la más hermosa depende de que otros sean peores o más feos, etc.

Necesitamos movernos de una pregunta desenpoderadora a una pregunta empoderadora, es decir, que dependa de nosotros. Por ejemplo:

¿Cómo puedo apreciar este momento al máximo? ¿Cómo puedo ver lo hermoso en esta situación? ¿Cómo puedo bendecir a estar personas ahora? etc. Todas estas preguntas dependen de ti, no de otros.

Es importante saber cuál es tu pregunta actual, porque seguramente tendrás que reescribirla.

Reglas

Nosotros llegamos a los diferentes estados emocionales debido a reglas que tenemos integradas a nuestro subconsciente.

Hazte la siguiente pregunta: ¿Qué tiene que pasar para que te sientas…?

  1. En paz:
  2. Feliz:
  3. Molesto(a)
  4. Decepcionado(a)

Si respondes honestamente a estas preguntas, te darás cuenta de lo siguiente: para las emociones positivas: paz, felicidad, plenitud, etc. siempre te colocas reglas muy difíciles de cumplir y que dependen de otros. Por ejemplo:

“Me siento en paz cuando mis hijos se portan bien, hacen la tarea y se comen la cena sin pelear y se acuestan a su hora sin problemas.”

o

“Me siento feliz en mi trabajo cuando las cosas me salen bien, mi jefe reconoce mi trabajo y logro terminar todas mis responsabilidades antes de la hora de salida.”

La gran pregunta es: ¿Cuál es la probabilidad de que tus hijos se porten bien todo el tiempo, se coman toda la comida, se acuestan solos y tranquilos, o que no tengas problemas en el trabajo, y que tu jefe te reconozca lo bien que lo haces y que no haya ningún imprevisto para que puedas salir a tiempo?

La respuesta es cero. Nunca. Nada.

Las reglas que te has colocado para alcanzar la felicidad y la paz son imposibles de cumplir y dependen de otros (hijos y jefe). Por eso, casi nunca te sientes feliz y en paz.

En el caso contrario, para las emociones negativas, normalmente te colocas reglas que son sumamente fáciles de cumplir. Por ejemplo:

“Me siento molesto(a) cuando salgo al trabajo y me agarra el tráfico y/o se me atraviesa alguien en el camino.”

o

“Me siento decepcionado(a) cuando mi pareja no se comporta como yo espero.”

Te hago nuevamente la pregunta ¿Cuál es la probabilidad de que consigas tráfico en la ida a tu trabajo, o que alguien se te atraviese en el tráfico, o que tu pareja haga algo que no estás de acuerdo?

Es sumamente fácil. Por eso es tan fácil sentir emociones negativas como frustración, rabia, ira, decepción, molestia, etc.

¿Qué tal si cambias las reglas? ¿Qué tal si colocas reglas que dependan de ti y que sean sumamente fáciles de cumplir para las emociones positivas?

Te doy un par de ejemplos:

Felicidad: Me sentiré feliz cada vez que abra los ojos en la mañana y me dé cuenta de que la vida me regaló otra oportunidad de vivir.

Paz: Sentiré paz cada vez que recuerde que mi Dios, la vida, el universo está en control y que siempre tendré la fuerza para sobrepasar cualquier adversidad.

Pensamientos limitantes

En mi artículo ¿Qué son pensamientos limitantes y cómo eliminarlos? Explico:

“…una persona que piensa que “tener mucho dinero es malo” o que “uno debe vivir sólo con lo necesario” ha desarrollado un pensamiento limitante (termostato) en su vida que nunca le permitirá vivir una vida de abundancia financiera. (Apenas le entre un buen dinero su subconsciente no lo considerará apropiado y generará en el individuo los sentimientos -que llevarán a las acciones- para que desperdicie o pierda el dinero).

Una persona que piensa que “todos los hombres (o todas las mujeres) son iguales (mentirosos(as), infieles, etc.) desarrollará un pensamiento limitante en su subconsciente que la(o) acercará inconscientemente a parejas que cumplan su creencia y las alejará de las que sean honestas, amorosas, fieles, etc.

Igualmente sufrirán similares consecuencias las personas que hayan desarrollado pensamientos limitantes como “Yo no soy bueno(a), yo no soy digno(a), yo no lo merezco, yo no puedo, yo soy enfermizo(a), yo no tengo tiempo, yo tengo tanto trabajo que siempre estoy cansado(a), etc.”

Todos estos son pensamientos limitantes.”

Los pensamientos limitantes funcionan como anclas en tu vida que no te permiten progresar. Y los pensamientos limitantes son mentiras. Punto.

Y, ¿Cómo me libero de creencias globales, una autoimagen negativa, una pregunta principal tóxica, reglas mal escritas y pensamientos limitantes?

Buscando la verdad.

Contrastando tus “verdades” con la verdad.

Porque sé que más de una vez has escuchado que “la verdad te hará libre”.

Divórciate de la mentira y cásate con la verdad.

La entrada Psicología del éxito: los 5 directores que dominan tu mente aparece primero en Liderazgo Hoy.