Los 4 pilares de la inteligencia emocional (EQ) en el liderazgo

Existen dos armas poderosas del liderazgo: la mente y el corazón. El poder que te da la mente, o la inteligencia de un líder (también denominado el coeficiente intelectual o IQ) es la capacidad de análisis y estrategia. El poder del corazón (llamado inteligencia emocional o EQ) es la capacidad de conectar con otros seres humanos e influir en ellos.

Todo gran líder necesita desarrollar ambas: IQ y EQ.

Aunque existe un consenso de que el IQ es una medida que no se puede mejorar (bajo los estándares de medición en la actualidad) lo que sí es verdad es que toda persona tiene la capacidad de mejorar significativamente su habilidad de análisis y estrategia: estudiando su negocio, la historia, la competencia, desarrollando experticia en su producto, su rol y la empresa. Y por supuesto, conociendo a su cliente y sus necesidades mejor que él mismo. (Programas como Emprendedor University están desarrollados para ayudar a emprendedores a desarrollar este aspecto en sus negocios).

Por otro lado, está la inteligencia emocional: la parte del corazón del líder. Este otro aspecto es de suma importancia para el desarrollo del liderazgo. Todo gran líder entiende que es imposible lograr resultados significativos si no logras influir en tu organización, tus aliados y tus clientes.

Aquí es donde entra la inteligencia emocional.

(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

Para evaluar y desarrollar la inteligencia emocional necesitamos comenzar por 4 pilares:

  • Autoconsciencia
  • Auto-gerencia.
  • Consciencia social.
  • Gerencia de relaciones.
Gráfica tomada de HBR.org

Autoconsciencia:

La autoconsciencia (o consciencia de sí mismo) es la capacidad de verte como realmente eres. Todos tenemos puntos ciegos: áreas donde somos percibidos por otros de manera diferente a lo que creemos que somos. Mientras menos puntos ciegos tienes, mayor es tu autoconsciencia.

Todos conocemos al individuo que está convencido que es un gran jefe, o tiene esta o aquella habilidad, pero la realidad es que todo su equipo se ríe a sus espaldas por la incapacidad de esta persona de ver la realidad como es: no es un buen jefe.

El primer pilar que necesitamos desarrollar para construir nuestra inteligencia emocional es la autoconsciencia: es lograr un ambiente abierto al feedback y la retroalimentación, es estar siempre atento a escuchar cómo otros están percibiendo tu liderazgo y tus intenciones, es buscar con intensidad convertirte en una persona con integridad: donde no exista diferencia entre lo que dices que eres, y lo que realmente eres.

Auto-gerencia:

La auto-gerencia tiene que ver con la capacidad de controlar tus estados emocionales. Es convertirte en una persona que decide sus emociones, no que reacciona a sus emociones. La auto-gerencia está dividida en cuatro habilidades:

1. Autocontrol emocional:

Nadie quiere estar cerca de una persona que reacciona visceralmente a las situaciones que le presenta el día. Por el contrario, grandes líderes son capaces de ser proactivos en sus reacciones emocionales. Éstos líderes entienden que la manera cómo responden a una situación (problema, noticia, crisis) depende 100% en ellos y no reaccionan emocionalmente como quisieran, sino como debieran. (Esto es exactamente a lo que se refiere Stephen Covey en el hábito #1 – Ser proactivo de su libro “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”- Si quieres leer un resumen puedes verlo aquí).

2. Adaptabilidad:

Adaptabilidad es la capacidad de ser flexible al cambio y aprovecharlo de la mejor manera. Ésta persona entiende que “lo único constante es el cambio” y siempre está abierta a maximizar los resultados de su inevitabilidad.

La clave de este líder es que no sólo acepta el cambio como inevitable, sino que se pregunta ¿Cómo puedo aprovecharlo de la mejor manera? ¿Cómo puedo posicionarme yo y mi negocio para estar en una situación ganadora al final?

3. Orientación al logro:

Muchas veces cometemos el error como líderes de creer que la inteligencia emocional (el corazón) sólo tiene que ver con conectar con otros seres humanos. Pero la realidad es que también tiene que ver con lograr resultados.

Un líder que consecutivamente no logra resultados socava su liderazgo.

Imagina que tengas al mejor entrenador del mundo con el mejor equipo del mundo. Si ese equipo comienza a perder los juegos, en poco tiempo el entrenador pierde la confianza de la fanaticada, del equipo y termina siendo despedido.

Un líder necesita tener un enfoque en lograr resultados. Él sabe que cada victoria es una piedra más en la estructura que sostendrá su liderazgo. Por ello siempre busca resultados exitosos para él y para los miembros de su equipo.

4. Optimismo:

Las personas siempre ven al líder para tratar de leer su creencia real sobre lo que depara el futuro. Un líder que realmente cree en su equipo, en su plan y en su estrategia, siempre transmitirá optimismo a su equipo.

El pesimismo y el cinismo destruirá tu liderazgo si dejas que tome control de tu vida. Si no crees en tu equipo, en tu negocio y/o en tu empresa, mejor muévete a un lugar donde tengas creencia. Nadie sigue a un pesimista ni a un cínico.

Consciencia Social:

La consciencia social tiene que ver con la capacidad de leer al otro y poder conectar a nivel relacional. Este pilar es desarrollado al construir estas dos habilidades:

1. Empatía:

En el artículo “3 pasos para desarrollar empatía” comento lo siguiente:

“La empatía es la intención de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar lo que siente otro individuo. La palabra empatía es de origen griego “empátheia” que significa “emocionado”.

Es decir, que la empatía es la capacidad de sentir las mismas emociones de la otra persona.”

El líder debe buscar “sentir las emociones del otro”, ponerse en los zapatos del otro. Así y sólo así se desarrolla empatía.

2. Consciencia Organizacional:

Un líder debe entender la organización y cómo la misma conecta. Debe ser sensible a los diferentes sistemas de recompensas. Por ejemplo, dentro de un mismo equipo el objetivo de ventas y mercadeo es vender, el de investigación y desarrollo es la creación de un producto que cumpla con la calidad prometida, el de legal y regulatorio es estar protegidos legalmente ante cualquier eventualidad y el de suministro de producto de hacer la cadena de suministro lo más eficiente y económica posible.

A pesar de que todos están en el mismo equipo y quieran lanzar el mismo producto al mercado, los sistemas de recompensas son completamente diferentes. Un buen líder es capaz de entender esto y ser sensible a trabajar juntos en lograr los objetivos particulares a la vez que se logran los objetivos del equipo.

Gerencia de Relaciones:

Para ser un gerente de relaciones es importante entender que este pilar es construido en 5 habilidades:

1. Influencia:

Es la capacidad de impactar decisiones y la trayectoria de personas y proyectos con tu punto de vista. Todo líder sabe que su razón principal de ser es la influencia. John Maxwell, en su libro “Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo” comenta que el líder que no tiene a nadie siguiéndolo (siendo de influencia a otros) sólo está dando un paseo. (Puedes leer un resumen del libro aquí).

2. Coach y mentor:

Es la capacidad de ayudar a otros a crecer. Es importante desarrollar influencia, pero el valor añadido de un gran líder es cuando se invierte en otros para llevarlos a su nivel. Un buen líder desarrolla seguidores, un gran líder desarrolla líderes.

3. Manejo de conflictos:

Un buen líder necesita saber cómo confrontar a las personas. El feedback o retroalimentación es una herramienta muy poderosa para ayudar a las personas a crecer y desarrollarse a su máximo potencial.

A veces pensamos que un líder con alta inteligencia emocional es un líder que no confronta y que no toca puntos álgidos. Pero, por el contrario, un líder con alta inteligencia emocional no tiene ningún problema de entrar en conflicto de ser necesario.

Confrontar a otros fue una de las áreas donde más he tenido que crecer como líder. Si la confrontación también es un área de oportunidad para ti, te recomiendo leer “Cómo confrontar a las personas correctamente”.

4. Trabajo en equipo:

De la misma manera que el líder tiene consciencia organizacional, es un gran miembro del equipo. Sin embargo, la inteligencia emocional no se trata sólo de ser un gran miembro y colaborador, sino en influir en el equipo para que tengan claridad de los objetivos y de asegurarse de que el equipo está formado por otros grandes miembros.

Te recomiendo leer el artículo “4 principios para crear equipos de alto desempeño” donde explico el proceso para desarrollar equipos que alcanzan grandes resultados.

5. Inspiración:

No podía faltar la capacidad del líder de inspirar a otros. El líder es capaz de comunicar una visión que inspire y transmita energía a otros miembros del equipo. ¿Alguna vez has estado trabajando con alguien que cuando estás cerca de él o ella sientes como te drena de energía? Un líder inspirador hace todo lo contrario: te llena de energía.

Cómo puedes ver, desarrollar inteligencia emocional es un trabajo de múltiples perspectivas donde necesitas desarrollar varias habilidades. Utiliza la matriz mostrada en este artículo para guiarte, definir tus fortalezas y detectar tus oportunidades.

Recuerda que mi compromiso contigo es darte lo mejor de mí a través de mis artículos y podcast, el compromiso que te pido son las 3 Cs: comenta, comparte y crea.

  1. Comenta:Dame tu opinión, idea y aporta tu voz a la comunidad.
  2. Comparte: Ayúdame a compartir el contenido con tus amigos, conocidos y tus redes sociales.
  3. Crea: Utiliza lo aprendido para crear algo magnífico para tu vida.

La entrada Los 4 pilares de la inteligencia emocional (EQ) en el liderazgo aparece primero en Liderazgo Hoy.

Los 8 modelos mentales del liderazgo: ventajas y desventajas y ¿Cuál es el tuyo?

¿Es un gran líder el que todo lo sabe y todo lo puede? ¿O más bien es la persona capaz de desarrollar un equipo donde cada miembro traiga fortalezas al mismo que, en conjunto, creen el equipo estrella?

Sabemos que un gran líder no es el mejor en todo, sino la persona capaz de crear un gran equipo.

Para poder construir un gran equipo es imprescindible que el líder entienda sus fortalezas y debilidades, para así poder traer otras personas que cubran esas debilidades. Unido a esto, el líder necesita poder detectar en nuevos individuos si tienen o no esas habilidades. Es decir, el líder necesita saber qué está buscando.

Para ello, me topé con un modelo creado por Harvard Business Review que muestra los diferentes modelos mentales de los líderes, lo que permite entender dónde estás, cuáles son tus fortalezas y debilidades, y qué buscar en otros para crear ese equipo estrella.

(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

Para comprender el modelo, necesitamos entender que el mismo está basado en dos variables: Orientación (Detallista o Visionario) y Enfoque (Ideas, Procesos, Acción y Relaciones).

Orientación:

Se refiere al modelo mental en que operas de forma natural. ¿Eres una persona detallista o eres una persona visionaria? Puede ser que tengas un poco de ambos, pero naturalmente tiendes a una de las dos: detallista o visionario.

Enfoque:

Se refiere al área de enfoque que naturalmente más te apasiona. Estas áreas de enfoque se dividen en cuatro: Ideas (te apasiona el pensamiento y las ideas), Procesos (tu enfoque está en los procesos y la organización), Acción (eres una persona ejecutora, tu pasión está en actuar y llevar todo a la acción) y Relaciones (tu pasión está en las personas y las relaciones que se forman en el equipo).

La combinación entre la Orientación y el Enfoque te da siguiente matriz:

 

Si te consideras un líder visionario, estas son las 4 posibilidades de estados metales que tienes de acuerdo a tu enfoque:

Enfoque en ideas: Explorador.

Tu pasión está en pensar y filosofar. El gran valor que traes está en que eres una persona que adora las grandes ideas, los grandes modelos y tienes algo de idealismo.

Enfoque en procesos: Planificador.

Te apasiona el diseño de sistemas efectivos. Eres capaz de entender y crear algoritmos mentales de los grandes problemas de la organización y tu valor está en crear los sistemas que resolverán esos problemas de la mejor manera. Ves la foto completa, presupuestas recursos, manejas líneas de tiempo y aseguras que el equipo está ejecutando a tiempo para lograr los objetivos.

Enfoque en acción: Inspirador.

Tienes la visión y te apasiona verla en ejecución. Debido a esto, eres un individuo que inspira a los equipos y los energiza constantemente para que se mantenga la ejecución a toda marcha en todo momento.

Enfoque en relaciones: Conector.

Debido a que eres una persona apasionada por las relaciones y visionaria, has desarrollado la capacidad de conectar los puntos bajo el entendimiento que las conexiones entre personas facilitan el logro de los objetivos. Al conocer las necesidades particulares de los miembros del equipo y debido a tu amplia red de contactos, sabes cómo y cuándo conectar a las personas correctas para habilitar y abrir puertas para tu equipo.

Por otro lado, si te consideras un líder con tendencia al detalle, éstas son las 4 posibilidades de los estados mentales de acuerdo a tu enfoque:

Enfoque en ideas: Experto.

Debido a que eres apasionado(a) por los detalles y también por las ideas, te has convertido en el experto del equipo. Virtualmente nadie sabe más que tú del tema que te compete. Eres la enciclopedia a contactar cuando hay alguna duda y eres un recurso indispensable como centro de conocimiento del equipo.

Enfoque en procesos: Optimizador.

Tu enfoque está en la mejora continua: todo se puede optimizar. Has desarrollado una habilidad de analizar y detectar fallas y pérdidas y, tu pasión está en crear sistemas que corrijan las fallas de una manera sistemática y para siempre.

Enfoque en acción: Productor.

Éste estado mental es una joya y toda organización necesita alguien así. Una persona así me refería en el artículo “Un mensaje a García” donde cito:

“Este hombre nunca consigue ser despedido, ni tiene que ir a una huelga para pedir que le aumenten su salario. La civilización está en una larga y concienzuda búsqueda de tales individuos. Cualquier cosa que ese hombre pida le será concedida, su clase es tan rara que ningún patrón se puede dar el lujo de dejarlo ir. Lo necesitan en cada ciudad, pueblo o aldea – en cada oficina, tienda, almacén y fábrica. El mundo grita fuertemente para conseguirlo, él es necesario, extremadamente necesario…”

Ésta persona es la que hace que las cosas pasen. Sale a vender, rompe barreras, actúa, actúa y actúa. Mientras los pensadores y visionarios filosofan cuál es la decisión correcta, ésta persona ya está en la calle trabajando y trayendo resultados.

Enfoque en relaciones: Coach.

Éste individuo que tiene tendencia detallista, pero enfoque en las personas, se convierte en el mejor mentor en un equipo. Tiene la paciencia y la pedagogía para enseñar y llevar a otros de la mano en el proceso de aprendizaje.

Ventajas y desventajas

Cada estado mental tiene un gran potencial, e idealmente en un equipo, debería haber una completa diversidad de estados mentales. Sin embargo, la realidad es que raramente podemos tener un equipo tan diverso. En ese caso, necesitamos estar conscientes de los vacíos y buscar desarrollarlos de alguna manera.

El primer riesgo que existe es que, debido a que las personas normalmente reclutan a otros que se parecen a ellos, terminen con un equipo donde todos son visionarios o todos son detallistas. Este caso, que es muy común, traería la siguiente consecuencia:

1) Únicamente visionarios: un equipo estático que no progresa. Los miembros del equipo pasan horas filosofando y buscando la idea perfecta. Día tras día llenan pizarras, formatos y documentos de planificación con amplias explicaciones estratégicas y filosóficas del proyecto. Pero al final, nada se lleva a la acción.

2) Únicamente detallistas: El hecho de que este equipo estará siempre ocupado no es indicativo de que está avanzando. El equipo de mueve a la acción rápidamente y ejecuta estrategias no pensadas, optimiza los procesos innecesarios e invierten el tiempo en cosas que no te acercan a la meta. Por meses se mueven en círculos y tampoco llegan al objetivo.

El segundo riesgo es que tengas un equipo sólo enfocado en ideas o procesos o cualquiera de los cuatro enfoques y olvides desarrollar una de ellas.

Falta de ideas: se acaba la innovación y todo negocio muere sin innovación.

Falta de procesos: te conviertes en una organización ineficiente con grandes pérdidas que te pueden llevar a la banca rota.

Falta de acción: el equipo muere por falta de resultados.

Falta de relaciones: el ambiente tóxico termina socavando la confianza que termina destruyendo al equipo.

En el área de comentarios abajo indícame cuál es el modelo de pensamiento tuyo, por qué, y cuál crees que es el área de oportunidad principal de tu persona como líder.

Otra cosa, mi compromiso contigo es darte lo mejor cada semana para ayudarte a alcanzar tu máximo potencial. Tu compromiso conmigo son las 3 C’s: Comenta, Comparte y Crea.

  1. Comenta: Dame tu opinión, idea y aporta tu voz a la comunidad.
  2. Comparte: Ayúdame a compartir el contenido con tus amigos, conocidos y tus redes sociales.
  3. Crea: Utiliza lo aprendido para crear algo magnífico para tu vida.

La entrada Los 8 modelos mentales del liderazgo: ventajas y desventajas y ¿Cuál es el tuyo? aparece primero en Liderazgo Hoy.

Coaching: 7 preguntas que multiplicarán tu poder como coach

Coaching como carrera profesional ha explotado en los últimos años. Debido a la novedad y a la falta de regulación como profesión, estamos viendo de todo en el mercado: desde individuos mediocres que sin preparación se colocan el nombre de “coach” en su tarjeta de presentación, hasta personas que están realmente transformando la vida y los negocios de otros positivamente.

Sin embargo, si eres un coach o deseas ser uno, hoy quiero ayudarte dándote mi punto de vista en dónde debería estar tu enfoque y ciertas preguntas que te ayudarán a multiplicar tu poder como coach.

(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

¿Cuáles son las tres razones, en orden de importancia, por las que las personas contratan un coach?

  1. Transformar su psicología
  2. Rendir cuentas
  3. Conocimiento

La mayoría de los coach que conozco son personas con una alta experticia en un área: negocios, fitness, salud, arte, etc. Basados en esa experticia, se lanzan al mercado como coach de negocios, fitness, etc. sosteniendo la práctica en su conocimiento.

Sin embargo, el conocimiento es una parte importante, mas no es la más importante en un proceso de coaching.

Primero, necesitas estudiar sobre la psicología humana.

Un coach debe saber sobre psicología. La razón es muy simple: cuando una persona contrata a un coach, en la mayoría de los casos esa persona sabe lo que tiene que hacer, sin embargo, no lo está haciendo.

El problema principal no es conocimiento, el problema principal es psicología.

En segundo lugar, forzarte como individuo a rendir cuentas es una práctica magnífica para lograr tus objetivos. En muchos casos yo, ya sabiendo 100% lo que tengo que hacer, he contratado un coach para rendir cuentas en el proceso y asegurarme que haría lo que me comprometí a hacer.

Si alguna vez has tenido un coach de fitness, estoy seguro de que has experimentado llegar a niveles superiores de desempeño. ¿Por qué? porque ese coach primeramente transformó tu psicología (rompió tus barreras limitantes), es segundo lugar te forzó a dar lo máximo de forma constante porque tenías que rendirle cuentas en cada sesión y, en tercer lugar, te dio un conocimiento (estrategia, tácticas, perfeccionó tu ejecución y forma) que te permitió desarrollar un nivel totalmente diferente de resultados.

Rendir cuentas es un proceso que se da naturalmente en tu práctica como coach y el conocimiento es algo que estoy seguro tenías en el momento que decidiste ser un coach. Ahora conversemos un poco sobre psicología.

El poder más grande de un coach es llevar al cliente a un proceso de reflexión y transformación de pensamiento.

Y la mejor manera que conozco para lograr ese proceso, es a través de preguntas.

¿Por qué preguntas? Porque es la herramienta más poderosa para activar el proceso de reflexión de tu cliente y lograr que él o ella lleguen a las conclusiones necesarias.

En la mayoría de los casos, la labor de un coach no es decirle al cliente lo que debe hacer, sino más bien permitir que el cliente llegue a sus propias conclusiones, rompa sus propios pensamientos limitantes y que obtenga la revelación por él mismo.

Un coach mediocre habla todo el tiempo, un gran coach pregunta todo el tiempo.

Por ello, hoy te dejo 7 preguntas que multiplicarán tu poder como coach. Según Michael Bunglay Stanier, autor del libro “The Coaching Habit: Say less, ask more & change the way you lead forever“, el poder de una pregunta abierta es que lleva a la conversación a niveles profundos rápidamente.

Pregunta #1: ¿Qué está ocupando tu mente?

Esta pregunta te permite entrar en el problema de forma efectiva. A veces pasamos demasiado tiempo hablando de temas tangentes al problema real y, en consecuencia, podemos como coach empezar un proceso de corregir el problema incorrecto. Por ello, ve al grano y pregúntale a tu cliente: ¿Qué está ocupando tu mente?

Esto permitirá que tu cliente te diga directamente cuál es el problema, qué es lo que le preocupa. También te permite entrar a la conversación desde el punto de vista del cliente y eliminar cualquier idea preconcebida de la situación. (Por ejemplo: puedes pensar que tu cliente necesita ayuda en su carrera profesional cuando realmente su problema principal es en su matrimonio).

Pregunta #2: A parte de lo que me contaste, ¿Qué más está ocupando tu mente?

Esta segunda pregunta es esencial porque te permite descubrir el problema real y profundizar en el mismo. La respuesta a la primera pregunta normalmente es un poco superficial. La respuesta a la segunda pregunta te da un indicativo del problema real.

Adicionalmente, esta pregunta permite que el cliente haga el trabajo de profundizar por él mismo. A este punto dejas a un lado el problema “que suena bonito” y te muestra “la verdad”.

Pregunta #3: ¿Qué es lo que realmente quieres?

Al preguntarle a tu cliente ¿Qué es lo que realmente quieres? lo lleva a definir el objetivo final. La única manera de comenzar a trabajar una estrategia para pasar del punto A (problema actual) al punto B (situación ideal) es definir claramente cuál es ese punto B.

Nunca, como coach, debes asumir o dictar cuál es ese punto B. Tu cliente puede querer quedarse como supervisor toda su vida, o puede querer llegar a ser presidente de la corporación. Un cliente puede querer sentirse físicamente sano, mientras otro quiere desarrollar abdominales 6-pack.

La pregunta 1 y 2 te muestras dónde estás. La pregunta 3 te muestra a dónde vas.

Pregunta #4: ¿Cuál es el verdadero reto en esta situación?

Como coach, lo que yo deseo ver como respuesta a esta pregunta es que mi cliente asuma la responsabilidad del reto que está enfrentando. Si, al cliente responderme, me da una lista de excusas o culpa a otros o situaciones externas, busco llevarlo a un proceso de reflexión donde pueda comprender que hasta que no asuma la responsabilidad del lugar donde se encuentra (punto A), nunca podremos comenzar a caminar al punto B.

También esta pregunta permite iniciar una conversación para entender cuál es el verdadero reto que necesitamos superar: ¿nuevos hábitos? ¿falta de conocimiento en algún tema? ¿consistencia? ¿Cuál es el verdadero reto a resolver?

Pregunta #5: ¿Qué no estás viendo en esta situación?

Al definir el punto A, punto B y el reto que necesitamos superar, estamos listos para comenzar a caminar. Sin embargo, es importante preguntarse ¿Qué no estás viendo en esta situación? Ésta pregunta permite poner el plan de acción en la lupa, volver al proceso de reflexión para determinar si por alguna razón, obviamos algo importante y tenemos algún punto ciego en el plan que estamos creando.

Por ejemplo, en los negocios, muchas veces ejecutamos planes de acción sin pensar cómo reaccionaría la competencia, y pensamos que las condiciones del mercado se mantendrán de la misma forma que cuando definimos nuestro plan. Si bajas tus precios, ¿Qué pasaría si tu competencia te sigue y baja los precios aún más? ¿Estás dispuesto(a) a destruir tu margen de utilidad y continuar en la batalla por participación de mercado?

La pregunta #5 te permite entrar en ese nivel de reflexión y conversación con el objetivo de modificar tu plan y fortalecer tu creencia en el mismo, porque sabes que estudiaste bien la mayoría de los escenarios.

Pregunta #6: Al escoger este camino ¿A cuáles otros caminos le estás diciendo que no?

Una de las claves del éxito, es decirle “no” a muchas cosas para poder decirle “si” a unas pocas. La labor de un buen coach es asegurar que su cliente está consciente de esta realidad.

Necesitas que él mismo te diga las cosas que decidió decirle que “no” para poder comprometerse con el “si” del camino escogido.

Por ejemplo, un individuo puede haber llegado a la conclusión que debería escribir un libro. Mi labor como coach es hacerle entender el compromiso que eso implica y que él mismo decida a priori, todo lo que dejará a un lado para lograr su objetivo de convertirse en autor (no irá a fiestas e invitaciones por un año, cancelará los sábados de fútbol, etc.)

Pregunta #7: De nuestra conversación ¿Qué fue lo más útil para ti?

Luego de una sesión de coaching que puede durar desde 30 minutos hasta un par de horas, es importante cerrar logrando dos objetivos: en primer lugar, que el cliente pueda recordar los puntos más importantes (decisiones, barreras mentales descubiertas y eliminadas, epifanías, etc.) y, en segundo lugar, que el cliente pueda confirmar con sus propias palabras que tú como coach, sí le estás agregando valor.

Debido a que estás cobrando honorarios como coach, siempre es importante que el cliente esté claro en el beneficio que está recibiendo, por eso es clave terminar la sesión con esa pregunta.

Si alguna vez estás interesado en mi servicio de coaching (no es un servicio económico y no está diseñado para la mayoría de las personas – está diseñado principalmente para empresarios que quieren llevar sus negocios a un nuevo nivel de crecimiento) puedes solicitar información aquí.

Para cerrar, ¿existe alguna otra pregunta que como coach o mentor has utilizado y te ha ayudado? Por favor comparte tu experiencia en el área de comentarios.

La entrada Coaching: 7 preguntas que multiplicarán tu poder como coach aparece primero en Liderazgo Hoy.

La salud y la flora bacteriana. Por qué necesita ser tu enfoque principal y cómo mejorarla

A lo mejor te preguntarás ¿Por qué una página de liderazgo y desarrollo personal tiene un artículo de flora bacteriana y salud? ¿Debería esperarme este tipo de artículos aquí?

Te cuento un poco de la historia de mi perspectiva escribiendo en Liderazgo Hoy. Cuando comencé el blog, mi enfoque estaba en temas prácticos enfocados en el liderazgo, desarrollo personal, trabajo en equipo, etc. (Temas como “6 pasos para alcanzar tu sueño“, “4 etapas para alcanzar sabiduría“, “6 claves para desarrollar hábitos” etc. ).

Con el tiempo, me di cuenta de que había un factor adicional neurálgico para nuestro desarrollo como líderes: la psicología. Los tips, claves y secretos eran buenos, pero necesitaban un basamento que implicaba la reprogramación mental (porque nuestra mente, genera las emociones, que nos hacen tomar decisiones, que nos dirigen a un destino u otro).

A medida que me involucraba más en la psicología y el poder de la mente, descubrí que nuestra mente está controlada a la vez, por nuestro intestino: lo que ahora llamamos el segundo cerebro.

(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

El intestino: nuestro segundo cerebro.

En nuestro intestino tenemos más de 200 millones de neuronas, la misma cantidad que tiene el cerebro de un perro o un gato.

Algo interesante es que nuestro cerebro está conectado directamente a nuestro sistema digestivo y, cada vez más, se están detectando enfermedades cerebrales tales como Alzheimer y Parkinson a través de pruebas en el intestino.

Poco a poco estamos entendiendo porqué existe esa conexión tan fuerte entre el cerebro y el área abdominal: es donde sentimos el miedo, el enamoramiento, ansiedad, etc. De hecho, muchas veces lo que llamamos “corazonada” viene más del área abdominal que del corazón.

Por dar un ejemplo: la serotonina es un neurotransmisor que está ligado al estado de ánimo, apetito, sueño y memoria. Las personas que están depresivas clínicamente normalmente tienen una deficiencia de serotonina. De hecho, los antidepresivos más comunes (SSRIs) funcionan manteniendo la serotonina en el cerebro por más tiempo.

Hoy se ha descubierto que el 95% de la serotonina es producida en el intestino. Es decir, cada vez más se está descubriendo una conexión entre los estados de ánimo: paz, optimismo, vitalidad, energía, depresión, rabia, ansiedad, etc. con el intestino.

Nosotros pensábamos que nuestras emociones afectaban nuestro “estómago” pero realmente es nuestro “estómago” (intestino) el que afecta nuestras emociones.

Ahora bien, no es sólo el intestino… porque no estamos solos.

La flora bacteriana: nuestros 100,000 billones de amigos.

En nuestro cuerpo tenemos más de 100,000 billones de bacterias. Es el ecosistema más grande y concentrado del mundo. En nuestro cuerpo tenemos más bacterias que estrellas en la vía láctea. Tenemos 100 veces más ADN de bacterias que ADN humano.

En otras palabras, nosotros somos más bacterias que ser humano.

En nuestro cuerpo tenemos más de 2kg de bacteria que genera más del 30% de la energía que necesitamos. Esto se debe a que mucha de la comida que consumimos no podemos digerirla, pero las bacterias sí.

Interesante curiosidad: Se hizo el siguiente experimento con ratones: A varios ratones agresivos le colocaron en su intestino bacteria previamente extraída de ratones pacíficos. Al poco tiempo, los ratones dejaron de ser agresivos. De la misma manera utilizaron bacteria extraída de ratones agresivos y se la colocaron en el intestino a ratones pacíficos, volviéndose estos agresivos en poco tiempo. (Stephen M. Collins. McMaster University, Canada)

¿Y cuál es el problema que está sucediendo con nuestra bacteria?

Que por muchos años hemos asociado la palabra microbio y bacteria con algo negativo. No lo hemos visto como parte de nuestro ecosistema que nos ayuda a funcionar óptima y sanamente sino como un agresor a nuestra salud.

En consecuencia, antibióticos excesivos, químicos utilizados para matar insectos y maleza (glifosato), casas esterilizadas y lociones antibacteriales que utilizamos a diario han acabado con una parte importante de nuestra flora bacteriana y estamos viviendo los síntomas de tal error.

Mientras uno cuando niño jugaba en la tierra, iba a la montaña, se ensuciaba, etc. ahora vivimos en un mundo esterilizado que nos está haciendo daño. El péndulo se ha movido a un extremo que va en contra de nuestra biología.

Cada vez más se está descubriendo conexiones entre la diversidad y salud de la flora bacteriana y alergias y enfermedades como autismo, asperger, Parkinson, Alzheimer, e inclusive diabetes y problemas cardiovasculares.

¿La bacteria buena y la bacteria mala?

Aunque muchos definen que tenemos en nuestra flora bacteria buena y batería mala, realmente lo que tenemos es un balance o un desbalance. Por ejemplo, se ha determinado muy baja relación de un par de bacterias en los individuos que sufren de depresión, también se han conseguido altos niveles de otro tipo de bacteria en personas obesas.

Diferentes comidas nutren diferentes bacterias, y si comes mucho de las comidas incorrectas, alimentarás a un tipo de bacterias que crearán un desbalance en tu flora intestinal y te causarán muchos problemas.

Si quieres mejorar tu salud necesitas balancear y aumentar la diversidad de tu flora bacteriana.

¿Cómo balanceo y aumento la diversidad de mi flora bacteriana?

Idealmente haciéndose un examen personalizado con Viome (no tengo afiliación) donde estudiarán tu flora intestinal y te darán recomendaciones específicas para tu persona. Sin embargo, para la mayoría de las personas (por costo y localización) esta opción no es posible.

Como regla general, estas son mis recomendaciones:

  1. Alimentación: Elimina azúcares y carbohidratos procesados. Come muchos vegetales con fibra. Minimiza la papa.
  2. Integra estas super-comidas para la flora bacteriana: Sauerkraut, mantequilla (de vacas que comen pasto), ajo, caldo de hueso de res, kefir, repollo, entre otros.
  3. Sal y disfruta de la playa y parques. No tengas miedo de quitarte los zapatos y llenarte las manos de tierra.
  4. Suplementa tu dieta con probióticos y prebióticos.
  5. No uses antibióticos excepto que sea absolutamente necesario. De tener que utilizarlos, aumenta las dosis de probióticos, prebióticos y super-comidas luego de 2-3 horas de tomarte el antibiótico y continúa así mucho después de haber terminado el ciclo.
  6. No utilices antibacteriales en tu casa. Lávate las manos con agua y jabón.

Palabras finales:

Gran cantidad de enfermedades: desde falta de energía, sistema inmunológico débil hasta situaciones graves como Alzheimer, Parkinson o depresión clínica, están conectadas al intestino y la salud y diversidad de tu flora bacteriana.

No te veas más sólo como un humano independiente, sino como un organismo que es parte de un ecosistema más grande y complejo que está lleno de bacterias y microorganismos. Mientras más te hagas uno con el ecosistema, más salud, bienestar y felicidad tendrás en tu vida.

La entrada La salud y la flora bacteriana. Por qué necesita ser tu enfoque principal y cómo mejorarla aparece primero en Liderazgo Hoy.